Archivos Mensuales: febrero 2012

Ser eterno.

Ser eterno.

En este mundo humano existen tres tipos de seres:
-Las almas sensibles, que son inmortales.
-Las almas corruptas.
-Y los cuerpos temporales.

Ser eterno es querer que tu tiempo no se agote.
Y descubrir que perduras aún en él.
Ser eterno, es, pues, gozar del silencio matinal y convertirlo en tinta verde intergaláctica (y sin nombres soñar).
Es sonreírle a lo blanco y dormir cobijado por la candente sensación azul.
Ser eterno no es fácil.
Nadie ha podido enseñarlo.
Ser eterno es dejar que tu ego flote en el mar y que se sumerja en riñas en la espuma maldita.
Para ser eterno, no basta con volar en ironías. Sólo tienes que danzarle al muerto segundo adyacente a ti.
Burlándote, ronroneando con su desdicha…y luego hasta el fin.

Para mi Nikita. Que ahora es una Nícole y yo la extraño tanto.

Comunión.

Comunión.

Buscamos un lugar en el cual nos podamos desnudar. Hacer el amor, buscar paz. Yo te miraba, pero tú mirabas mi alma. Me desnudabas con esas pestañas que me tienen hipnotizada. Yo siempre quiero más.

Es la comunión, sobre verde. Siempre verde. Despojarnos de todo y sólo, sólo, tomarnos de las manos y mirar el infinito verde, mirar el infinito celeste. Mirarte a ti.

Cuando yo supongo que  ha terminado, me equivoco.

Tus besos saben a blanco y la maravilla es que nunca los había probado. Nunca así, nunca de este modo. Por favor -te pido siempre- déjame, déjame besarte más. Yo me adhiero a ti siempre. Tú propones un sinfinal.

Cuando quiero quererte no puedo. Sólo puedo amarte. Decirte que esta comunión es mágica. Que tu cuerpo y el mío son siempre uno y que siempre esta palabra será siempre.

Siempre.

Cuando te abrazo mis flaqueza desaparece, cuando te abrazo sé que soy fuerte. Cuando te abrazo me electrocuta tu piel, me quema tu sangre, la siento tan en mí.

Yo soy tuya. No porque te hayas apropiado de lo que todos llaman ánima (que es mía y ahora tuya); sino porque soy yo, yo, yo, quien te hace mío. Y cuando tú eres mío, y mis besos sellan tus heridas y calman tus lágrimas y a tu alma sensible…ahí, es ahí donde soy tuya.

Y cómo me gusta ser tuya.

Cántame aquella canción. Bésame otra vez donde sueles hacerlo. Ese beso es mío y me pertenece y me hace llegar al nirvana. Me hace comulgar con el ánima del mundo.

Tú eres mi ánima del mundo.